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Mostrando entradas de febrero, 2013

CITA CON MICHAEL HANEKE

"Amor" de Michael Haneke es una obra contundente, delicada, descarnada, ineludible.  Es un poema, además.  Es el retrato del amor con mayúsculas, ese que dura hasta los últimos minutos del amado.  Ese en el que se sigue amando, a través de la niebla cada vez más espesa de miserias humanas que va ocultando el rostro de siempre y lo va convirtiendo en un fantasma deforme de lo que fue.  
Retratar este tipo de historia, resulta arriesgado.  Nadie quiere ver en la pantalla lo que sin duda será su propio futuro, en el mejor de los casos.  (No olvidemos que la pareja se sigue queriendo).   Haneke, ese quijote nórdico y coqueto, es casi dulce en este film, el deterioro y la muerte se dan en las mejores condiciones posibles,  en un entorno de amor y un nivel social en el que los protagonistas se pueden permitir una caída digna.  Podría haber sido mucho peor.  No nos ha querido espantar. 
Sin embargo, esta película nos deja sin respiración, nos clava ante un espejo y nos damos cuenta q…

DAVID Y LAS RAPACES

Hoy he visto la intervención de Ada Colau en el congreso.

Encabeza o representa la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Es curioso verla, es casi un espectáculo raro, por la honestidad y la sincera indignación que destila la expresión de su rostro. Eso, en el congreso de los diputados, es cuando menos, exótico. Nuestros diputados son pájaros de plumajes caros a quienes la palabra “honestidad” les recuerda algo lejano, probablemente adolescente y el concepto de “sincera indignación” la sensación experimentada al leer la petición que miles de ciudadanos hicieron para que se les retiraran sus prebendas de por vida y que por supuesto, ni siquiera debatieron.

Ada Colau, llamó criminal a un representante de la banca, todos firmamos el adjetivo con ella, todos nos emocionamos de rabia con ella, a todos se nos humedecieron los ojos con ella, a todos los que tenemos poco que perder, se entiende, los que nos preguntamos cómo pueden nuestros políticos conservar una lengua que debería habér…