Entradas

Mostrando entradas de julio, 2016

"La Habitación sumergida"

Imagen
¡Por fín este blog puede leerse en un libro! Os dejo el link en donde lo podéis adquirir si lo queréis leer como siempre se han leído los libros.


EN AUSENCIA DE ABUELAS...

Imagen
Yo no diría que tengo un ego como una casa, pero desde luego no tengo abuelas. Por tanto, teniendo en cuenta la madre que me ha tocado en suerte, me digo a mí misma los elogios.
Sí, he de reconocer que tengo un alto concepto de mí misma.  Soy tan pedante que me vuelvo a leer una y otra vez y hasta me cito alguna vez, como si citara a Séneca. Miro mis imágenes creadas con cansancio y dolor de espalda y convivo con ellas orgullosamente, como un bedel entusiasta en un museo de provincias. Canto con vocación de negra lo que mi poca voz y mi relativo gusto me permiten grabar en Garage Band y se lo enseño a mis amigos como un niño enseña sus dibujos.  Me hago mis propias cremas y no hay vendedor que las publicite como yo y ahora que he empezado a estudiar cerámica, afirmo rotundamente (para asombro de mi marido) que haré piezas hermosísimas si el destino me reserva el tiempo suficiente.
No me gusta la humildad; prefiero mirar la realidad tal cual es y eso me hace reconocer que nunca seré b…

LOS SACOS

Imagen
Nada me había preparado para esto.

Nadie me había dicho que los años traían además de arrugas y kilos un peso feroz sobre la espalda de la existencia. Nadie me lo había susurrado al oído o tal vez sí y no presté atención. Esas cosas les pasaban a otros. La vejez de los padres era algo abstracto y ajeno en lo que uno no pensaba jamás. Pero al doblar la esquina de los cincuenta me pusieron un saco de arena en el cuello y a mi marido, por solidaridad, otro. Mi hermana también recibió el suyo. Nos quedamos algo sorprendidos todos, pero bueno, aceptamos el hecho y seguimos recorriendo el camino elegido. La sorpresa fue que a los pocos meses alguien nos colgó un segundo saco que ya empezó a resultar molesto y por el que nos quejamos indignados alzando el tono para que nuestra protesta llegara al destinatario pertinente.  Caminar se hacía más dificultoso con el peso extra, además del que nuestras propias vidas habían ido creando cada día. Pero seguimos adelante. Tanto mi hermana como noso…

LA ALDEA

Imagen
Me evado de la vejez de mis padres yéndome a una pequeña aldea gallega en donde viven aún la madurez avanzada los padres de mi marido. Me engancho los auriculares para que la música de Keith Jarrett apague el murmullo omnipresente de la televisión, sin la que vivo hace ya unos once años en mi propia casa.Me pregunto si podría vivir aquí y lo dudo.Leo un libro sobre la España de Franco (porque fue suya, nos la robó a todos) y me doy cuenta de que esta gente seguiría viviendo aquí igual que ahora, si tuviera como gobernante de nuevo a un dictador. No juzgo si ello sería mejor o peor, simplemente creo que la mayor parte de los habitantes lentos de este paisaje hermoso, se adaptarían como caracoles a la lluvia de un gobierno dictatorial, porque vivir, para ellos, es comer, dormir, criar hijos y nietos y tener la bolla de pan del país en la mesa cada día.
Pero probablemente me equivoco. Probablemente dentro de cada casa hubo y habría personajes rebeldes que se opondrían a su manera aldean…